Casas baratas: vivienda provisional que duró un siglo
Cuatro conjuntos levantados en la periferia en 1929 explican cómo una solución barata y transitoria se convierte en barrio, hogar y campo de batalla por el derecho a permanecer.
Una casa baja, una vida entera
En Can Peguera, la puerta de casa da casi directamente a la calle. No hay vestíbulo comunitario ni ascensor; la distancia entre la mesa de la cocina y la acera es mínima. Esa proximidad, que los planos podían leer como pobreza constructiva, permitió también una vida de puertas abiertas, vigilancia mutua, niños en la calle y una memoria compartida que no cabía en la categoría administrativa de “alojamiento provisional”.[1]
Las cases barates de Barcelona nacieron en un momento de urgencia urbana. Las obras vinculadas a la Exposición Internacional de 1929 y los desalojos asociados exigían realojar a familias con pocos recursos. Cuatro grupos —en Can Peguera, Bon Pastor, Baró de Viver y Eduard Aunós— se construyeron lejos del centro, con viviendas pequeñas, costes bajos y servicios inicialmente insuficientes. Lo que debía resolver deprisa un problema empezó a producir una forma estable de ciudad.
La periferia no estaba vacía
La distancia formaba parte del dispositivo. Las familias eran desplazadas hacia terrenos periféricos, separados de los puestos de trabajo y los servicios por vías, descampados o cursos de agua. Pero los residentes no esperaron a que el municipio completara el barrio. Adaptaron las casas, añadieron piezas, cuidaron los espacios comunes y reclamaron transporte, escuelas, alcantarillado y equipamientos. La política de vivienda no terminaba al entregar una llave; empezaba una negociación de décadas sobre qué significaba pertenecer a la ciudad.[2]
En Can Peguera, la supervivencia de muchas casas bajas permite leer esa acumulación. El valor no es solo arquitectónico. Está en la relación entre vivienda, calle y red vecinal. Conservar las paredes sin conservar la posibilidad de vivir allí sería una forma vacía de patrimonio.
Cuatro destinos distintos
Bon Pastor siguió otra trayectoria. La sustitución progresiva de las casas por nuevos bloques prometió viviendas con mejores condiciones, pero también deshizo una morfología y obligó a decidir qué debía conservarse. El proceso de derribo, todavía visible en 2024, convirtió algunas casas en piezas de memoria mientras la mayor parte del conjunto desaparecía.[3]
En Baró de Viver y Eduard Aunós, renovaciones y transformaciones sucesivas redujeron o borraron buena parte de los conjuntos originales. Las diferencias muestran que no existía un destino inevitable. Cada barrio quedó atravesado por decisiones urbanísticas, capacidad de organización, estado de los edificios, valor del suelo y formas distintas de entender el realojo.
Cuando mejorar también puede deshacer
Una casa pequeña y deteriorada no debe romantizarse. Humedades, falta de aislamiento, superficies reducidas o instalaciones obsoletas son problemas reales. Pero tampoco puede suponerse que la mejor solución sea siempre sustituir la casa por un piso sin preguntar qué ocurre con las relaciones, los costes, los espacios exteriores y el derecho de retorno.
La historia de las cases barates obliga a separar tres cosas que suelen confundirse: la calidad física de la vivienda, el valor social del barrio y el valor inmobiliario del terreno. Mejorar la primera no debería exigir destruir la segunda para liberar la tercera.
El tiempo cambia el significado
El municipio construyó viviendas baratas para resolver una urgencia. Sus habitantes construyeron allí biografías, instituciones, amistades y luchas. Un siglo después, la pregunta ya no es si aquellas casas cumplían bien su función provisional de 1929. Es quién puede decidir qué se conserva, qué se transforma y quién sigue viviendo allí.
En Can Peguera, una puerta todavía se abre casi directamente a la calle. La distancia es pequeña. La historia que cabe en ella es enorme.
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Fuentes
- [1] Ajuntament de Barcelona. Barcelona, les cases barates.
- [2] BCNROC. Can Peguera record.
- [3] Ajuntament de Barcelona. Comença l’enderroc de les cases barates del Bon Pastor.
- [4] BCNROC. Bon Pastor memory record.